Woman with laptop

Cada vez son más los usuarios particulares y las empresas que utilizan redes inalámbricas (WLAN). La mayoría de los usuarios conoce las ventajas que presentan las redes inalámbricas, pero no todo el mundo es consciente de los peligros que entraña su uso si no se toman las medidas de seguridad oportunas.

Uno de los riesgos más comunes que se corre al utilizar los sistemas de red inalámbricos es el de no proteger el propio acceso a Internet frente a la posible intromisión de otros usuarios. Si no protege el acceso a la red con una clave de autorización (código), cualquier persona que se encuentre en un determinado radio de proximidad podrá utilizar su conexión de red. En las ciudades pequeñas y los pueblos, esto no constituye ningún problema, pero en las grandes ciudades, donde la proximidad entre las viviendas es mayor, es bastante frecuente poder acceder libremente a Internet a través de la red del vecino.

Tal vez piense que permitir que su vecino u otras personas utilicen su red no comporta riesgo alguno. Pero dista mucho de ser seguro. Particularmente, porque dichas personas podrían utilizar su conexión a Internet para descargar material ilegal, como pornografía infantil, y si la policía o las autoridades descubrieran el delito, los cargos recaerían sobre usted. Porque se trata de su red. Ya se ha dado el caso de un padre que fue acusado de descargar pornografía infantil y, consiguientemente, fue arrestado. Posteriormente, se supo que el inquilino que vivía en la planta baja de su casa había estado utilizando su acceso a Internet para efectuar actividades delictivas.

Además, al utilizar una red inalámbrica sin protección, está exponiendo su propio equipo a otros riesgos. Los intrusos que se conectan a su red inalámbrica podrían acceder a su equipo con mucha más facilidad que si usted trabajase desde una red inalámbrica protegida, con las consecuencias que ello implica.
Afortunadamente, no todos los días ocurren incidentes como el que se describe arriba, pero no hay duda de que si no protege la red inalámbrica, se corren más peligros.

Estos son algunos consejos sobre cómo proteger el equipo cuando se trabaja desde una red inalámbrica: 

  1. Proteja la red con una clave de autorización 

  2. Utilice un cortafuegos personal
    Los cortafuegos personales protegen los equipos del tráfico malintencionado e innecesario y evitan los ataques de otros usuarios. Los cortafuegos permiten bloquear los datos procedentes de ciertas direcciones. Norman Personal Firewall impide que los usuarios no autorizados utilicen su sistema y controla todos los niveles de comunicación. Asimismo, dispone de varias funciones de intervención, como el control paternal, mediante el cual los padres pueden prohibir el acceso a determinados sitios.
    http://www.norman.com/Product/Home_Home_office/Firewall/10567/es 

  3. Utilice un programa antivirus
    Norman Virus Control protege el equipo de los virus, los gusanos, los troyanos y otros programas malintencionados. Con el control antivirus, impedirá que los autores de los virus le infecten el equipo y evitará que los piratas informáticos le roben información personal y delicada. Norman Virus Control incluye la tecnología exclusiva SandBox, una solución antivirus proactiva capaz de detectar los virus nuevos y desconocidos.
    http://www.norman.com/Product/Home_Home_office/NIC/10560/es 

  4. Use programas anti programas espía (spyware) y anti programas publicitarios (adware)
    Los programas espía se utilizan comúnmente para robar información delicada, como los números de las cuentas bancarias, los números de las tarjetas de crédito y otros tipos de datos personales. Por su parte, los programas publicitarios inundan los equipos de publicidad no deseada. Proteja la información de su equipo con Norman Ad-Aware. Norman Ad-aware es un programa que elimina los programas espía e impide que otras personas controlen su actividad en Internet.
    http://www.norman.com/Product/Home_Home_office/AntiSpyware/17211/es